Pasan Los Años, Nada Se Olvida Y El Futuro Nos Espera

Lic. Víctor Collado S.

En Honor del 1 de Mayo

En el martirologio del mapa de los trabajadores mundiales, el viernes que se aproxima(1/5) marca la suma de 140 años desde la masacre de Chicago.

Ese hecho trajo consigo luto y desgracias, ampliamente conocidos. No es, por tanto, el momento para apagar velas ni para reventar globos. Tampoco fue un acontecimiento por el que haya que dedicarle duelos y resignaciones. Ni repetir a pie de las letras.

Digamos que fue un ensañamiento con dos facetas: por un lado, fue consecuencia de sucesos que le antecedieron, y, por el otro, punto de repunte para una cadena de luchas y gestas que nos llegan intactos más de un Siglo después. De ese recorrido han surgido prototipos, de los cuales destacamos los que siguen.

Es cierto que los trabajadores/as no dominan el mundo. Pero puede existir un mundo sin trabajadores?

Es cierto que los trabajadores/as no dominan el mundo. Pero puede existir un mundo sin trabajadores?

No ha existido un sector o clase social que haya construido tanto para todos recibiendo a cambio la persecución con que se han enseñado los menos contra ellos?

Qué religión, qué  ideologías, qué leyes,  explican, justifican o amparan que la riqueza generada por muchos quede en posesión de pocos?

No deja de ser extraño que otros hablen a nombre de los trabajadores sin que éstos los hayan autorizado, pero cuando los obreros necesitan hablar directamente se les exige que deben ser representados por alguien.

Los trabajadores no tienen razón en todo. Pero es irrebatible su exigencia para repartir la riqueza porque es anticristiano no tener nada siendo ellos los que crean esos caudales.

Se sabe que el poder de los trabajadores no radica en que son mayoría. Sus valores e ideales superan los de las minorías. Pero algo deben tener esos pocos o han debido haber hecho algo, para que sus privilegios hayan durado tanto tiempo. Y qué deben hacer o que les falta por construir a los trabajadores?

Si un grupo o una persona escribiera, en estos tiempos, lo que dijo Jesús por intermedio del Evangelista Mateo (19.24) que es «más fácil que  un camello pase por el ojo de una aguja, a que un rico entre al reino de Dios», los estaríamos etiquetando de sediciosos, comunista indomable, apologistas del delito, carnes de hoguera, ateos, ignorantes repudiables, cerrados de molleja y sobrarían calificativos peores y sobrarían ganas para tatuarle en el rostro el rótulo como enemigo No. 1 de la democracia.

Pero antes del final de los días, el «INRI» de Poncio Pilato deberá transformarse en otro acrónimo para gritar a todo pulmón «TICIPERCA», que en el lenguaje actualizado de los obreros, significará «LA TIERRA Y EL CIELO NOS PERTENECEN, CARAJO».

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