La policía nacional viola derechos fundamentales. Generan un clima de ciudad sitiada.
Cercar predios adyacentes para que el pueblo no acceda a la Asamblea nacional, es propio de prácticas autoritarias y riñe con el concepto de que ese órgano del estado, es depositario de la soberanía popular.
Pero mientras se violan las garantías fundamentales del pueblo panameño, tan solo por estar opuestos a la venta de la patria, nos preguntamos y el defensor del pueblo y la flamante defensoría del pueblo ¿Dónde están?
Si hubieran sido dos ñaños que se besan en un lugar público y se desnudan, allí estaría toda la oficina y por supuesto El Defensor para defenderlos y protegerlos.















