Relato de la vida.|


Por: Ramiro Guerra 

Desde niño, crecimos escuchando de nuestros abuelos, decir, » la necesidad tiene cara de perro» Reflexionando, me he dicho, debe ser de perro callejero o tinaquero.

Bueno, vamos al tema del título de este artículo. La vida, por necesidad, te lleva hasta mentir, con tal de sobrevivir. Recién llegué a la capital del país, se me complicó la vida.

Ya en esos tiempos la sombra del desempleo golpeaba. MI Diploma de bachiller, poco ayudaba. Cosas de la vida, conocí a un señor Genaro. Trabajaba en una de las empresas más grande de construcción, ICA Continental, de origen mejicano. Me preguntó, sabes algo de número y contabilidad y yo más rápido que una gacela,le dije, soy buenísimo en esos menesteres. Seguidamente me dijo, es que en la empresa están necesitando un contador que lleve la planilla y los cálculos de salarios a pagar.

Un lunes, muy temprano, Genaro me llevó ante un ingeniero de apellido Barnes. Un hombre de eso que uno llama buena gente. Me preguntó sabes de contabilidad y yo le contesté, mande usted jefe. En cuestión de minutos, me encontraba en una oficina repleta de tarjetas de tiempo de los trabajadores. Miré hacia el escritorio, había dos máquinas o equipo de uso de contadores. Un frío helado se apoderó de mí.

Ese día no avancé y no hice nada. Lo mismo ocurrió los días restantes. De vez en cuando el ingeniero, pasaba por la oficina y me decía, «todo bien muchacho». Un sentido de culpa y conciencia, empezó a minar mis defensas. Me dije, no me queda otra, que decir la verdad al ingeniero.

Me armé de valentía y me dirigí hacia donde él. Hola jefe, le dije y me miró muy fijamente como si ya sabía lo que le iba a decir. Mire ingeniero, yo de contabilidad se lo que saben mis bisabuelos que nunca fueron a la escuela. Él rió y más que disgustarse, me dijo , muchacho vamos a ver qué hacemos contigo. Al instante, mandó a llamar al señor Genaro y le dijo, se que te vas de vacaciones. Necesitamos un mensajero; te doy tres días para que le enseñe. manejar. Llévate uno de los carros de la empresa. En la vida uno se encuentra con personas de gran corazón.

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