Tanto Castigo, Hasta Cuándo? Los Precios De Los Medicamentos, Un Abuso Y Escándalo.


Por: Ramiro Guerra M.
El pequeño grupo, que controla el negocio relativo a distribución de medicamentos, no hay freno alguno que controle la especulación criminal en esto de los medicamentos. Las pequeñas farmacias alegan que compran los medicamentos a precios altos. Lo cierto que son cinco grandes empresas que controlan este negocio. Algunos personeros accionistas de éstas, hoy tienen gran influencia en el gobierno, algunos en calidad de ministro y asesores.
Medicamentos fundamentales para la salud, no los tiene la caja de seguro social y el sistema público. Lo que obliga a la población, acudir a los negocios que los venden.
Los propios funcionarios médicos, nos dicen, tenemos algunos que en verdad, no son tan idóneos para enfrentar cuadros de salud del panameño. Lo escribo en tanto tengo la experiencia mutuo propio, que los medicamentos que consumo, cuestan un ojo de la cara. Miles de panameños, se ven obligados a recurrir a éstos negocios de venta de medicinas.
Hay medicamentos que cuestan mucho, en algunos casos cientos de dólares y el seguro no los tiene. Terrible situación, para un pensionado o trabajador que sobrevive con un pobre salario.
Sigo sosteniendo que; el sistema de salud, es extremadamente Indolente en esta materia. Ninguna pizca de humanismo.
Lo cierto que estos déficit en el sistema de salud, sea el social (ahora privatizado) y el público, se traduce en grandes ganancias del sector privado. Lo anterior vale no solo en lo relativo a la venta de medicaments, sino también en otros servicios de salud. Verbigracia, cirugías y hospitales. Todo esto es un negocio redondo.
En lo que respecta a gobiernos, éstos no han tenido la capacidad de cortarle el cuello a esos carteles del negocio de la medicina. Siempre terminan doblando la cerviz a estos poderes qué controlan el negocio de la preservación de la vida.
La situación, es grave, cuando tenemos un régimen que se reclama de la empresa privada.
Estamos viviendo bajo la hegemonía de la oligarquía, que le resbala la salud del pueblo. Se sienten dueños del poder político.
Hay que democratizar todo el sistema de salud y hacer ajuste y mayor control del negocio privado de la salud.



