

Por: Ramiro Guerra Abogado y Cientista Político
Pasada las doce de la noche del 31 de diciembre, alguien gritó , » mataron a presidente» Un silencio con aire de sepulcro, se apoderó de Chica grande. Presidente era muy querido; casa donde llegaba, lo trataban como uno más de la familia.
Presidente , tenía un aura que lo hacia aparecer que no pertenecía a este mundo. Lo idolatraban. Nadie supo, quién fue el que gritó, lo cierto que presidente murió violentamente.
Pasaron años y presidente sigue siendo tema de conversación. Cuando murió presidente, las autoridades de Chica grande, decretaron tres días de duelo, por la muerte o asesinato del perro, que algún parroquiano, le puso el nombre de presidente.















