

Licdo. Vístor Collado S.
LIC. Víctor Collado
Con la Certificación No. 3666.DOS-
2025 de 14/10/25, el Mitradel reconoció la nueva Junta Directiva de CONATO, encabezada por A. Pinzón, para un periodo de doce meses.de los cuales pudo cumplir la mitad.
En Derecho, la Confederación Unión General de Trabajadores, de la que Pinzón es su Secretario General, tenía (y aún tiene), al igual que Casa Sindical, suspendidos todos sus derechos como miembro del CONATO hasta el 2027, según la Resolución No. 1 de 9 de junio de 2025 del Colegiado de ese entonces. Esa decisión es objeto de una demanda de nulidad promovida por la UGT, desde el 1/8/25, y se mantiene en trámite en un Juzgado de Trabajo.
Dicho lo anterior, y ante la vigencia de la Resolución No. 1, el dirigente Pinzón no podía ser elegido en el cargo de Presidente Nacional, y menos que el Mitradel lo certificara en ese puesto. Pero fue tanto el apuro del gobierno, a través del Mitradel, en fomentar y convalidar un cambio de dirección en el CONATO, que le pasaron por encima a ese dato elemental en lugar de pausarse para corregir el desbarajuste que se estaba patrocinando.
Pinzón, desde octubre y en base a su cargo de Presidente Nacional del organismo, pudo gestionar para dejar sin efectos la Resolución que le suspendió los derechos a su organización. Pero se confió y no hizo los cálculos correspondientes.
Contando con esa falta de acción surgió, en el seno de la Junta Directiva, una cadena de estratagemas cruzadas entre las debutantes organizaciones sindicales en CONATO.
Entre reclamos, tropiezos y reproches, el ruidoso «affaire» terminó desembarcando en otro «golpe de palacio» que se ejecutó el 8/4/26, catapultando al dirigente B. Quezada de la Secretaría Gral. a la Presidencia Nacional del organismo, en reemplazo de Pinzón.
Teniendo presente que se aprende más por lo que se hace y no por lo que se habla, como lo indica Churchill, las renovaciones en la dirección del organismo no parecen responder al propósito de consolidar al CONATO como instancia consultiva de los trabajadores.
En este sentido habría que explicarse lo de alguna intrincada razón oficialista para que el Mitradel, a la fecha de hoy según conocemos, no haya certificado el cambio del 8/4/26 cuando el porrazo anterior (el de octubre del 25) fue reconocido a la velocidad inusual de apenas 5 días.
Este oscilar, entre hacer y no hacer del Mitradel, ha permitido un muñequeo para que desde el l 8 de abril de 2026 a la fecha, CONATO tenga una dirección bicéfala porque el Presidente Legal (Pinzón) gobierna pero no dirige en tanto existe una representación de hecho (Quezada) que no puede hacerlo de derecho.
Hay que descontar que el reciente cambio de abril terminará siendo reconocido por el Mitradel conscientes que no disponen de muchas alternativas porque las metamorfosis formales ejecutadas en el CONATO ha sido, al final del día, fruto de las intrigas bíblicas, que sólo pudieron incubarse en las oficinas del Mitradel.
Teniendo presente los hechos relevantes expuestos en las Opiniones Dominicales inmediatamente anteriores a ésta, sigue sin redimirse el pecado original cometido con la toma del CONATO considerando que esa apropiación es el eslabón en una besaforada «fabricación de consensos» y prueba plena de la gestión de un «gobierno canalla», de acuerdo con caracterizaciones de Chomsky.
En la Opinión Dominical del 12 de abril, diseñada con la creencia popular y sabia que 2 conejos machos no pueden cohabitar en el mismo saco, la concluimos de esta manera:
«En cuentas resumidas, si CONATO
no es trinchera, tribuna, pivote,
punto de encuentro, estandarte, en
una lucha sin descanso, para retener
lo conquistado y, al unísono, como
punta de lanza para crecer,
conquistar, ascender y proyectarse,
entonces la mejor opción aconsejable
sería dejarlo morir en paz».
La realidad, sin importar dónde estén sus seguidores o detractores, se reduce a términos brutales. Guste o no, a CONATO, hace buen tiempo (y no solo desde el año pasado), se les han venido menguando las luces que le trazaban el camino, lo que hace que luzca estar en cuclillas, resistiendo el peso de su soledad en un abreviado espacio político-social que lo tiene a pasos de llegar a lo imperceptible mientras se conforma con acomodarse a los verbos rutinarios.
Es de vida o muerte un golpe de timón que re-direccione a CONATO hacia el atracadero adecuado del que debe partir rumbo al destino que le corresponde porque se lo merece. Ese golpe, lastimosamente, no esta a la vuelta de la esquina y asolear las causas posibles del porqué, rebasaría el tamaño usual de estas Opiniones.
Es urgente evitar que la volatilidad siga siendo la marca repetitiva de presentación de un organismo consultivo de los trabajadores, único con ese carácter en la legislación laboral actual. Y además que las cosas no acaban cuando terminan. Se terminan cuando se deja de insistir.













