Un mensaje de corazón y contra la corrupción

Victoriano Rodríguez Santos

 

La lucha contra la corrupción nunca fue, es, ni será fácil.  Luchar contra la corrupción es cosa de principios y valores, generalmente logrados a través de nuestros progenitores y ancestros.

También los corruptos (sean políticos, empresarios o seudo inversionistas) hablan de principios y valores. El ciudadano común, producto de la publicidad engañosa, compra las mentiras, vestimenta, publicidad y demagogia.

Se dice que es ser valiente cuando, sabiendo que vas perdiendo, a medida que avanzas y quizás antes de empezar, empiezas, siempre empiezas y continua a pesar de todo. Así mantienes tu norte, porque la corrupción, sin tu saberlo, pudiera estar al costado.

Quién no inicia, jamás sabrá si logrará el éxito. Siempre se debe iniciar y seguir hasta el final, independientemente los obstáculos o las vallas que nos impongan. El darse por vencido no es opción válida.

Por eso, pese a ello y pase lo que pase hay que continuar la lucha. Nuestra mirada siempre al frente; el pensamiento y mirada permanente al Creador, nos dará la visión o por lo menos la ilusión, que nuestro brillo ilumina y ensancha el camino a la victoria final.

Raras veces vencemos en todo, pero siempre logramos triunfos. Quizás imperceptible para muchos, pero ahí están. Jamás te dejes vencer sin luchar y que la crítica destructiva no amilane tu visión. Los triunfos no vienen como racimos de uvas. Éstos se recogen lentamente y algunas veces posterior a nuestra vida, pero, aun así, debemos continuar, hasta nuestro último respiro. Dios te salve, Panamá.

La verdad os hará libres, el silencio cómplice.

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