Editorial


Cuando la embajada forjó la alianza. Ahora los declaran ingrávidos.
Bien lo decía el General Omar Torrijos Herrera que: “Estados Unidos no anda buscando amigos, sino lambones”
Hace algunos meses, el Departamento de Estado de EE.UU. Designó a Ricardo Martinelli como corrupto y en la tarde de hoy, el mismo Secretario de Estado, Anthony Blinken, declara a Juan Carlos Varela y su familia como responsable de graves casos de corrupción.
¿Por qué ahora? Los Estados Unidos retira visa, a el expresidente Varela por corrupción. ¿Acaso no estaban enterados? O le están pasando factura por el rompimiento de relaciones con Taiwán y la apertura de relaciones diplomáticas con China. Los gringos no olvidan. Además ¿el por qué ahora? Acaso un golpe dirigido al panameñismo para obligarlos a sumarse a la propuesta oligárquica de Rómulo Roux. Coincidencia que casi al unísono el procurador Caraballo anuncia el llamado a juicio a Varela por la misma causa que usa los Estados Unidos para sacarlo o prohibirle la entrada a los Estados Unidos.
Cómo se puede explicar que el Procurador General de la Nación, quien es interino desde que ocupó el puesto, y frente a otros sonados casos de corrupción no ha hecho nada, como el caso de los albergues y otros, ahora como que le dieron una orden para que apareciera en el escenario a declarar coordinadamente con la legación diplomática de Clayton, que ahora si proceden investigaciones.
Si el Ministerio Público, logra presentar el caso y lo convalida con las pruebas que la ley establece, entonces que procedan nuestras autoridades como debe ser en todo caso, sin distingo de ninguna naturaleza y de encontrarse culpables que paguen las penas correspondientes, si ello hubiese ocurrido antes, fortalecería a nuestras instituciones pero no como el resultado de instrucciones de Clayton y de Washington.
Lo que si observamos, además, es la reiterada y grosera política de intervenir en asuntos internos de otros países, usando ahora, el expediente de corrupción y asumiendo tareas que son propias de nuestra institucionalidad nacional, dejando con esas intromisiones una grande debilidad de nuestra administración de justicia que, se han subrogado y generando un golpe certero contra el ejercicio de nuestra Jurisdicción y soberanía nacional.
Que los gobernantes aprendan, sobre aquellos que se rinden incondicionales, genuflexos y serviles a los gringos. Estados Unidos no tiene amigos, sino intereses. Cuando dejan el poder, quedan en la tarjeta de tiro de USA. Cortizo debe mirarse en ese espejo.















